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P. VILAR, M. (29 de junio de 2020). La atención a mayores, niños y jóvenes en el foco del Plan de Saúde Mental. La Voz de Galicia. Recuperado de www.lavozdegalicia.es 

Se prevé que haya unidades de psicogeriatría en todas las áreas sanitarias, pero en el 2023. El plan, que aún no ha sido presentado oficialmente, recibe aplausos pero también críticas por insuficiente y acusaciones del electoralismo

El pasado jueves se anunció la aprobación en el Consello de la Xunta del Plan de Saúde Mental 2020-2024. Un documento muy esperado. Galicia no cuenta con un plan estratégico desde hace nueve años. El último, elaborado por el gobierno bipartito, tenía como horizonte temporal 2006-2011. Además, los bajos ratios de la comunidad en lo que toca recursos para la salud mental obligan a actualizar el modelo.

El presidente de la Xunta avanzó algunas cifras: aumento de 241 profesionales, diez nuevas unidades de salud mental y 62 plazas de hospitalización más. El plan aún no se ha presentado públicamente, pero La Voz de Galicia ha podido conocer algunos detalles. 

PLAZAS PROFESIONALES

241 en cinco años. 55 deberían crearse este mismo año, el resto se repartirán entre el 2021 y el 2024. De ellas, 54 son para psiquiatras, 45 para psicólogos clínicos, 66 para enfermeros especialistas, 42 auxiliares de enfermería, 29 trabajadores sociales y cinco terapeutas ocupacionales. Por áreas sanitarias, será en Vigo donde más profesionales se incorporen (61, alrededor del 25 % del total), seguida de la coruñesa con 54, Santiago con 45, Pontevedra con 34, Lugo y Ourense con 16 cada uno, y Ferrol con 15.

PSICOGERIATRÍA

Unidades en las siete áreas. Con una población envejecida, la atención a la salud mental de los mayores es un punto fundamental. El plan recoge la puesta en marcha de dos nuevas unidades de psicogeriatría para extenderlas a las siete áreas sanitarias gallegas. Se creará una en Ourense este año. La de Vigo se prevé para el 2023.

INFANTO-JUVENIL

Segunda unidad de hospitalización. La atención a niños y adolescentes también se refuerza. Entre lo más llamativo, la creación en Vigo de la segunda unidad de hospitalización para niños y adolescentes (actualmente solo existe otra en Santiago de referencia para la zona norte de la comunidad, y los pacientes menores se derivan a plantas de pediatría o psiquiatría en general). La apertura de este recurso para la zona sur, que ya se había comprometido con la entrada en funcionamiento del Hospital Álvaro Cunqueiro, está prevista para el 2023. El plan también marca como necesaria la creación de dos unidades ambulatorias de salud mental infanto-juvenil en A Coruña (en el 2022) y en Vigo (en el 2023), así como el refuerzo de la de Santiago. Habrá una dotación progresiva de hospitales de día en las siete áreas sanitarias, comenzando por Ourense este año y rematando por Ferrol y Pontevedra en el 2023.

MÁS CAMAS

Y cinco unidades de adultos. La creación de unidades se completa entre el 2021 y el 2023 con otras cinco para atención a la salud mental adulta repartidas en Vigo, A Coruña y Santiago, con la idea de alcanzar el estándar de una por cada 66.000 habitantes. En lo que toca a camas, se prevé aumentarlas a partir del 2021 con 22 nuevas plazas de hospitalización de agudos (siete en Pontevedra y 15 en A Coruña) y 41 de rehabilitación hospitalaria (la mitad en Vigo y la otra mitad en Pontevedra).

PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

Reforzamiento. Considerado un problema de salud pública de primera orden —Galicia, junto con Asturias presenta la tasa de suicidios más elevada de España—, el plan apuesta por reforzar los programas de atención al suicidio, tanto para prevenirlo como para tratar a quien ya lo ha intentado, y prevé que este mismo año se incremente el personal en unidades preexistentes para poner en marcha nuevos programas asistenciales. Así, en lo que resta del 2020 podrían incorporarse hasta nueve profesionales repartidos entre A Coruña, Lugo, Pontevedra y Vigo.

Necesidad de reforzar centros de día, residencias y pisos protegidos

Más allá de lo sanitario, el plan contempla la necesidad de reforzar los dispositivos ya existentes de apoyo comunitario, como centros de día o residenciales, muchos de ellos gestionados por asociaciones de pacientes o familiares.

En esta línea, el documento apuesta por aumentar en un 10 % las plazas destinadas al apoyo psicosocial en la comunidad a través de centros de día de rehabilitación, pisos protegidos o residencias en cinco años, priorizando la creación de nuevas plazas en las áreas sanitarias de Ferrol y Vigo. También se propone habilitar cien plazas en centros sociosanitarios para personas con trastorno mental y otras cien plazas creando viviendas de transición.

Siguiendo la idea de que el hogar es el mejor lugar para reponerse, se promueve también la hospitalización a domicilio y el uso de la telemedicina.

El impacto del covid-19 lleva a crear más plazas profesionales

La planificación aprobada lleva apellido: Plan de Saúde Mental de Galicia Poscovid 19. La pandemia ha tenido repercusión en el documento, que recoge la previsión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que, tras la irrupción del coronavirus, una de cada cinco personas padezca un trastorno de salud mental, el doble que en circunstancias normales.

Esa expectativa ha llevado a que se aumente la previsión de creación de plazas profesionales hasta las 241, sesenta más de las que el plan preveía inicialmente (181), con especial incidencia en personal de enfermería y de trabajo social.

La atención a la salud mental de los propios sanitarios será uno de los ejes de trabajo y el impacto del covid se tendrá en cuenta entre los 98 proyectos recogidos en el plan, para cuya materialización la Xunta estima que será necesaria una inversión de 83 millones.

Recibimiento dividido entre aplausos y críticas de electoralismo

«Viable y esperanzador», así ve el plan el jefe del servicio de Salud Mental del Chuac, Manuel Serrano, que destaca que «se crea una ruta para cinco años y apoyada con dinero». Para Serrano, la planificación toca los «puntos clave» relacionados con la gerontopsiquiatría, la atención a niños y jóvenes y la prevención del suicidio «siguiendo el modelo de la unidad que ya existe en Ourense». Resalta también el fomento de la atención a domicilio y de la telemedicina. Respecto a la creación de plazas apunta que «todo lo que suma es bueno, aunque nunca es suficiente».

Desde la Federación de Asociacións de Familiares e Persoas con Enfermidade Mental de Galicia (FEAFES) se ha celebrado la aprobación del plan, destacando la posibilidad de haber participado en su elaboración con propuestas y sugerencias. «En xeral estamos satisfeitos. Hai unha aposta pola atención comunitaria e un compromiso para a mellora do financiamento das prazas de atención que nós xestionamos», resalta Antonio Hernández, director de la entidad.

«Mayoritariamente positiva» es la valoración realizada desde el Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia (COPG), otra de las organizaciones que participó en su preparación. «Es una apuesta contundente por la salud mental», considera José Eduardo Rodríguez Otero, presidente de la sección de Psicoloxía e Saúde del Colegio. Destaca como especialmente importante la previsión de recursos «muy necesarios», aunque recuerda que mejorar el número de profesionales servirá para acercar a Galicia a las medias nacionales: «Lo que hace es resolver carencias, no ponernos a la vanguardia». Advierte, además, que estarán «vigilantes» para que lo anunciado «no sea un cromo electoral que quede en papel mojado».

Por debajo de lo necesario

La fecha elegida para aprobar el plan también preocupa a la Asociación de Psicólogos Clínicos del Sergas. «Esperamos que non desapareza despois das eleccións», dice su representante José Berdullas, que recuerda que todavía no tienen conocimiento «oficial» del plan —ninguna de las entidades lo ha recibido todavía y el documento aún no se ha hecho público—. Basándose en lo anunciado y en los borradores que conocen, Berdullas dice que están «contentos» por el aumento de recursos, pero insiste en que son «completamente insuficientes» y muy por debajo de las necesidades marcadas hace más de veinte años.

Más crítico es Miguel Anxo García, representante del Movemento Galego de Saúde Mental, que tilda el anuncio del plan de «mera propaganda electoral, inaceptable logo de once anos de espera». García censura que los 241 puestos que se crean «non son nin a metade dos necesarios segundo estándares marcados xa no ano 1997» y que los recursos anunciados por Feijoo «non teñen anclaxe presupostario» y son, en casos como el de la unidad de hospitalización infanto-juvenil de Vigo, «propostas xa moitas veces manoseadas electoralmente».