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El salón de actos del Ilustre Colegio de Enfermería de Ourense acogió el martes, día 26 de marzo, una sesión científica enmarcada en el programa de actividades previstas por la Academia de Enfermería de Galicia a desarrollar en la ciudad de Ourense.

DSC 0384 minLa presentación de la sesión corrió a cargo de la presidenta de la Organización Colegial de Enfermería de Ourense, Ascensión Pérez Sampayo y del secretario de la Academia de Enfermería de Galicia, Eladio Atrio. La parte central del acto giró en torno a la conferencia de la Doctora y enfermera María José Menor Rodríguez titulada: “Influencia de una intervención educativa para fomentar hábitos de vida saludables en escolares; estudio multicéntrico”.

Ascensión Pérez Sampayo destacó durante su intervención que "la investigación presentada por la enfermera María José Menor Rodríguez responde a un tema de candente actualidad" y quiso añadir que "hace dos semanas salíamos a la calle del Paseo con una mesa para la recogida de firmas para la regulación de la figura de la enfermera escolar y su dotación en los centros educativos de Galicia". Asimismo, elogió la acogida del público gracias al cual "se han conseguido unas 12.000 firmas frente a las 2.500 necesarias para presentar la Proposición no de Ley ante el Parlamento de Galicia".

A continuación María José Menor Rodríguez dio comienzo a su ponencia basada en el estudio multicéntrico "Influencia de una intervención educativa para fomentar hábitos de vida saludables en escolares", que analizó los hábitos de alimentación, de higiene y de ejercicio físico de 479 escolares de entre 6 y 12 años de tres centros públicos gallegos, dos de interior y uno de costa.

DSC 0388 minTras esa primera evaluación, se realizó una intervención educativa -tanto en el ámbito escolar como en el entorno familiar del niños - a modo de actividades lúdicas consistentes en juegos de rol, concurso de menús saludables, un karaoke con el rap del cocinero, un bingo saludable y otros talleres, juegos o incluso semanas temáticas dedicadas a alimentos.

Se procedió a otra evaluación pasados siete meses de la intervención para conocer el alcance de dichas intervenciones . Así, los resultados demostraron lo siguiente:


En primer lugar, hubo una mejora general en los hábitos de vida de los escolares, lo que permite concluir que las intervenciones educativas son efectivas.


A su vez, tanto los niños como su entorno más cercano participaron y tomaron decisiones sobre su propia salud, adquiriendo más responsabilidad sobre ella.


También se evidenció que los centros de enseñanza y la familia tienen un papel clave en la configuración de las conductas y los valores sociales de los niños, quedando demostrado que las escuelas son un espacio “estratégico para mejorar las conductas relacionadas con la salud”.