Ourense, 9 abril 2025. El año 2025 marcará un punto de inflexión en la regulación de la enfermería en España con la revisión de dos normativas fundamentales: el Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud y la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios. Estas reformas buscan adaptarse a las nuevas realidades del sistema sanitario, incluyendo la digitalización, la mejora de la estabilidad laboral y el refuerzo de la prescripción enfermera.
Sin embargo, la aplicación de estos cambios también genera interrogantes dentro del sector. Mientras que algunos colectivos sanitarios ven estas reformas como una oportunidad para consolidar su papel dentro del sistema de salud, otros advierten sobre las dificultades que podrían surgir en su implementación. Es el caso del Consejo General de Enfermería que, ante la reforma del Estatuto Marco, ha solicitado en reiteradas ocasiones que debe crearse un grupo A unificado para todas las profesiones graduadas, una vez se elimina la obsoleta segregación entre subgrupos A1 y A2, donde injustamente estaban encuadradas las enfermeras y enfermeros desde los tiempos en los que su título era una Diplomatura.
En este artículo se analiza los aspectos clave de estas modificaciones, su impacto en la práctica diaria y las implicaciones para los profesionales de enfermería.
Transformaciones en el Estatuto Marco: implicaciones para la enfermería
El Estatuto Marco es la normativa que regula las condiciones laborales del personal sanitario en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Su reforma para 2025 tiene como eje central la reducción de la temporalidad y el refuerzo de la seguridad laboral de los profesionales.
Reducción de la temporalidad y estabilidad laboral
Uno de los principales objetivos de la reforma es la conversión de contratos temporales en plazas fijas mediante procesos de consolidación de empleo, con el fin de reducir la precariedad laboral en el sector sanitario. Esta medida responde a los compromisos adquiridos por España en el marco de la directiva europea sobre empleo público estable y a las recomendaciones de organizaciones sanitarias para mejorar la continuidad asistencial.
Movilidad y clasificación profesional: propuestas en debate
Actualmente, el Estatuto Marco clasifica al personal estatutario en distintos grupos según su titulación y funciones. Se han planteado propuestas para la reclasificación de la enfermería en el Grupo A unificado, lo que permitiría un reconocimiento superior de su formación académica y facilitaría el acceso a puestos de gestión y dirección en el sistema sanitario. En el último borrador del anteproyecto del Estatuto Marco, en el artículo 6, se equipara a los grupos 6 (grado), 7 (máster o especialidad) y 8 (doctorado) del Marco Español de Cualificación para la Educación Superior (MECES) con el grupo A1 del Estatuto Básico del Empleado Público. Sin embargo, hay quienes reclaman la creación de un grupo A1+ para los grupos 7 y 8. Algo que, en caso de producirse, también debería reconocerse a las enfermeras especialistas y a las que han progresado hasta los máximos niveles académicos. Esta modificación aún está en fase de debate y su aprobación dependerá de acuerdos entre administraciones autonómicas y organismos colegiales.

Ley del Medicamento: impacto en la práctica enfermera
La actualización de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios introduce cambios relevantes en la gestión de fármacos y productos sanitarios, con especial énfasis en la prescripción enfermera y el uso racional de los medicamentos. El texto, recientemente aprobado en el Consejo de Ministros, inicia su tramitación parlamentario con la previsión de entrada en el Congrrso de cara a los meses de verano.
Ampliación de la prescripción enfermera: avances y limitaciones
En 2025, la regulación de la prescripción enfermera sigue avanzando. Los profesionales de enfermería pueden indicar, usar y autorizar la dispensación de determinados medicamentos y productos sanitarios en el marco de protocolos establecidos, siempre que cuenten con la formación y acreditación exigidas. Las enfermeras pueden prescribir de forma autónoma productos sanitarios y medicamentos no sujetos a prescripción médica desde el año 2015. Para los que necesitan una receta médica, la normativa actual establece que se debe haber publicado en el Boletín Oficial del Estado una guía que especifique qué medicamentos puede indicar la enfermera y en qué condiciones. En total se han publicado diez guías de prescripción enfermera para diabetes, hipertensión, heridas, quemaduras, ostomías,anticoagulación oral, fiebre, deshabituación tabáquica y anestésicos locales.
El texto del nuevo anteproyecto de ley indica que, tras su entrada en vigor, en el plazo de un año, se actualizará el Real Decreto 954/2015, de 23 de octubre, que es el texto que regula la indicación y dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros y enfermeras españoles. Con el nuevo redactado propuesto por el Ministerio de Sanidad, las enfermeras se encuadran al mismo nivel que médicos, odontólogos y podólogos y queda reconocida su facultad prescriptora, en el ámbito de sus competencias.
Uso racional y seguridad del paciente
Con el objetivo de mejorar la seguridad en el uso de fármacos, la reforma introduce nuevas guías y protocolos clínicos basados en evidencia científica. En este punto, la enfermería desempeña un papel fundamental en la educación sanitaria del paciente, asegurando el seguimiento adecuado de los tratamientos y minimizando riesgos asociados a la medicación.
La nueva regulación busca aumentar la participación de los pacientes en la toma de decisiones sobre su medicación. El borrador del anteproyecto desarrolla, además, aspectos relacionados con el sistema de precios, los procedimientos de financiación acelerada o la sustitución en casos de problemas de suministro.
Adaptación a nuevas tecnologías y digitalización sanitaria
Uno de los ejes transversales de ambas reformas es la incorporación de herramientas digitales en la gestión sanitaria. La digitalización del historial clínico, el desarrollo de plataformas de telemedicina y la implementación de sistemas de prescripción electrónica son algunas de las iniciativas impulsadas para mejorar la eficiencia del sistema de salud.
Los profesionales de enfermería deberán adaptarse a estos cambios, adquiriendo nuevas competencias tecnológicas que les permitan utilizar de manera efectiva estas herramientas en la atención al paciente.

Impacto en la práctica enfermera y desafíos a futuro
Los cambios legislativos previstos para 2025 no solo redefinirán el marco normativo de la enfermería, sino que también influirán en su rol dentro del sistema sanitario.
- Mayor estabilidad laboral, con procesos de consolidación de empleo que reducirán la temporalidad en el sector.
- Incremento de competencias profesionales, con una ampliación progresiva de la prescripción enfermera.
- Digitalización de la práctica asistencial, con la integración de tecnologías en el día a día de la atención sanitaria.
- Retos en la implementación, debido a la necesidad de coordinación entre administraciones, colegios profesionales y sindicatos para aplicar de forma homogénea las nuevas normativas.
El año 2025 trae consigo reformas legislativas que redefinen el ejercicio de la enfermería en España. La revisión del Estatuto Marco y la Ley del Medicamento supone un avance en el reconocimiento y la estabilidad profesional de los enfermeros, pero también plantea desafíos en su implementación. Participar activamente en este proceso de cambio es fundamental para garantizar el éxito de estas reformas y el bienestar de los pacientes.

