Ourense, 8 abril de 2026. Jesús Bendicho es secretario de la Comisión de Ética y Deontología del Colegio de Enfermería de Ourense y participa activamente en el diseño y desarrollo de acciones formativas impulsadas desde el COE Ourense.
En el marco del trabajo de la Comisión, se ha llevado a cabo una encuesta dirigida a las enfermeras colegiadas para conocer sus intereses, necesidades y preferencias en materia de ética enfermera, tanto en contenidos como en formatos formativos. Esta información sirve de base para definir nuevas líneas de trabajo de cara a 2026.
Entre las acciones previstas, el COE Ourense trabaja en la organización de una jornada formativa en colaboración con la Comisión Nacional de Deontología, centrada en el Código Deontológico de la profesión enfermera.
Más allá de la parte asistencial o clínica, la ética subyace a todo lo que tiene que ver con el paciente y con el cuidado. “El paciente no es solo biología, sino que también todos los factores sociales, culturales, espirituales, psicológicos entran en la ecuación de la atención al paciente”, asegura Jesús que defiende el papel que la enfermería juega para un verdadero avance. “Conceptos como holístico o humanización deben ir con una verdadera transformación del sistema”, afirma.
La comisión de ética del COE Ourense es una de las comisiones de reciente creación en el colegio. ¿De dónde nace tu interés por la ética dentro de la enfermería?
Durante las prácticas en la carrera me empecé a dar cuenta que el paciente no era solo lo que estudiábamos en la parte más clínica sino que había mucho más. Y cuando empecé a trabajar de enfermero, cuando tenías la responsabilidad, empezabas a ver casos que se salían de lo que habías estudiado clínicamente. Habías estudiado una determinada enfermedad, pero luego te encontrabas con la persona, no con la enfermedad. Eso es importante. Al final, si el objeto de estudio de la enfermería es el cuidado, el cuidado es de una persona.
¿La conexión que hay entre la ética y la parte clínica es la persona?
Es la parte más importante. Trabajamos con personas y eso es lo más importante. No deja de ser personas en momentos complejos y no solo una enfermedad. Trabajes donde trabajes, incluso las personas que están en gestión, estás trabajando con pacientes y con personas, esa es la parte más importante. Es la unión de la persona con la parte de la ciencia y el cuidado.
¿Por qué es importante hablar de ética y deontología no solo en situaciones límite, sino en el día a día de la profesión?
La ética supone un punto muy importante a la hora de que un enfermero actúe de una determinada manera o de otra. La ética es la que forma los valores de la profesión, es la que reflexiona cuando hablamos con un paciente o hablamos con una familia que está en un momento vulnerable.
La ética entra en las partes más complejas, en las partes que no tienen una solución fácil, que no tienen incluso solución, sino vías de acción. No tiene una solución concreta y, por tanto, es un problema ético y eso no ocurre, solamente en grandes dilemas. Ocurre en determinadas cuestiones muy pequeñas.
La propia relación con el paciente es una cuestión ética. Todo es importante, no solo el medicamento que le vayas a dar, sino la propia relación que tú tienes con la familia, con el paciente. Tu forma de actuar tiene que estar basada en unos principios y ahí es donde entra la ética. Es la base de la profesión, junto con otros aspectos de humanidades y más sociales, que a veces quedan en un segundo plano.
Todas las materias de Ciencias sociales, sociología, antropología, filosofía, tienen que estar en el currículo de enfermería. Está claro que hay muchos avances científicos pero creo que las Humanidades deben estar presentes en una carrera como enfermería. Todo lo que se vaya realizando debe tener esa reflexión ética como base. La ética sirve como un núcleo o una base sobre la cual empezar a trabajar.
Esto se relaciona con que la enfermería no es solo la parte clínica asistencial sino que es un todo mucho más grande, holístico y transversal.
Yo soy un poco crítico no con el concepto holístico, sino con su uso. Creo que el uso de conceptos como el de holístico, como el de humanización, deben ir con una verdadera transformación del sistema. No pueden quedarse en ideas, sino que deben plasmarse en el trato al paciente, en las condiciones de los profesionales de enfermería, en el ratio de los profesionales de enfermería con los pacientes.
Hay un cierto cambio de paradigma en los últimos años en el que estamos intentando entender que el paciente no es solo biología, sino que otros factores, sociales, culturales, espirituales, psicológicos, también entran en juego, también entran en la ecuación de la atención al paciente.
Enfermería, además, es muy importante para ser la que hable de lo que es holístico, que hable de humanización. Nuestro objeto de estudio es el cuidado y en el cuidado, desde que entra el paciente al hospital o al centro de salud o haces cualquier acción, también en investigación o en gestión, si no tienes al paciente en la cabeza, tenemos un problema. Una atención holística es muy importante y debemos ir hacia ella.
Desde la Comisión de Ética del COE Ourense se ha realizado una encuesta específica sobre ética dirigida a las enfermeras colegiadas. Sin entrar en resultados concretos, ¿qué tipo de inquietudes o necesidades buscábais identificar con esta consulta?
Hicimos la encuesta para escuchar. Al final creo que es importante también desde una comisión no quedarnos en tratar un tema de forma reflexiva o filosófica, sino en entender cuáles son los problemas que los profesionales afrontan en el día a día, independientemente del ámbito en el que trabajen y escuchar sus problemas. Esto nos sirve como una base para poder empezar a trabajar, para poder ofrecer reflexiones en torno a temas que preocupan a los profesionales de enfermería: la relación con el paciente, el final de la vida, el edadismo, la inteligencia artificial…
Creo que hay muchos temas muy interesantes y sobre todo una cuestión importante, cómo afecta eso al cuidado. Se suele hablar de cómo la inteligencia artificial puede reflejar las imágenes diagnósticas o de los diagnósticos pero la inteligencia artificial también va a tener un papel importante en el cuidado. Igual que en el edadismo. Estas nuevas situaciones que nos vamos a ir encontrando van a ir cambiando la profesión.
Esta encuesta es para eso, para entender cuáles son esas preocupaciones, escuchar a las personas que están trabajando en el día a día para luego poder ofrecer reflexiones, formación...
La enfermería es muy permeable a todo lo que está ocurriendo en la sociedad. Decíamos que la ética no solo está en el plano asistencial clínico, sino que está presente en cosas que ahora mismo también están afectando a la sociedad. Además de la tecnología, qué otras cuestiones están sobre la mesa.
Ahora hay muchas cuestiones poblacionales. Estamos en un momento de complejidad a nivel mundial, las sociedades están cambiando, evolucionando y creo que la enfermería se tiene que adaptar. Está claro, al final si trabajas con personas y las personas con las que trabajas son distintas unas de otras no puedes tener un único método. Por eso surgen los problemas éticos, porque las personas somos diferentes.
Independientemente de que seamos profesionales de enfermería, médicos, fisioterapeutas o psicólogos, somos personas y las personas tienen valores también propios.
Es importante entender que la forma en la que tú eres como persona también conforma como eres como profesional. Y creo que es algo que los profesionales sanitarios nos tenemos que meter en la cabeza. Es importante una enfermería comprometida con lo que está pasando, una enfermería comprometida con lo social.
¿Es la ética una asignatura pendiente en el ámbito sanitario?
La ética forma parte de los currículos. Quizás, y esto es mi opinión, puede ser un problema más metodológico. A lo mejor un problema más de alcance. Creo que no solo ocurre en la ética, sino que se percibe una cierta falta de las materias de Humanidades. Al final, si incluyes en el currículo bioética o aspectos legales, pero le das 3 créditos o 6 créditos y son todas clases teóricas de leyes, es complejo hacer que el estudiante de enfermería reflexione sobre sus propios valores. Tienes que darle herramientas para que luego llegue a la práctica y no le vengan de repente todos los problemas éticos o incluso peor, que no los detecte.
¿Es un trabajo pendiente? Me atrevería a decir que sí. Es cierto que hay un avance, hay bioética, hay aspectos legales y con muy buenos profesores. Y creo que quizás es más una cuestión de esa relegación un poco de las Humanidades en las carreras de Ciencias de la Salud a un segundo plano. Metodológicamente hay todavía un camino por hacer.
¿Existe más información ahora que hace 5 o 10 años?
Cuando fuimos al Congreso Nacional de Bioética de Teruel nos dimos cuenta de la cantidad de personas interesadas en cuestiones éticas. Personas jóvenes, personas que llevaban ya una trayectoria de trabajo y a lo mejor se interesaban en la bioética en los últimos 5 años.
Creo que es un campo muy interesante para aquellas personas que les guste las Humanidades y trabajen en las Ciencias de la salud con personas que están en situaciones de vulnerabilidad, de enfermedad, en cuestiones sociales complejas. Creo que para ese tipo de personas la bioética puede ser un campo muy interesante.
Sí que está habiendo bastante avance. Al final, la reflexión ética no hace mucho ruido, pero te das cuenta que la ética como que atraviesa todas las esferas, no solo de las Ciencias de la salud, sino de la vida social. Esperemos que siga en esa dirección.
De cara a 2026, ¿qué tipo de acciones o formatos formativos se están planteando desde la Comisión, incluso algunas de ellas con la Comisión Nacional de Deontología?
Trabajamos en tres líneas de actuación. Por un lado, se ha aprobado el nuevo Código Deontológico de enfermería. Es un aspecto muy importante, hace muchos años que no tenemos esta renovación del código ético y deontológico y estamos trabajando con la Comisión Nacional para que ese código ético llegue a todas las enfermeras de Ourense y lo haga a través de una charla formativa con la presidenta de la comisión nacional en la que todos los colegiados de Ourense puedan preguntar dudas.
Como segunda línea de trabajo es muy importante resaltar la función que tiene la Comisión de Ética como órgano consultivo. Es una de sus funciones principales y es importante dejar claro que todos los colegiados de Ourense tienen un órgano consultivo al que pueden recurrir cuando tengan cualquier problema ético.
Y luego, como decíamos, la ética es también social. Estamos planteando distintas formaciones, actividades y jornadas que se puedan llevar a cabo en los próximos meses, incluyendo a la ciudadanía con temas que puedan ser de interés a nivel social y no solo para los profesionales.

